jueves, 10 de septiembre de 2009

“EL TAZON DEL MILAGRO”

UN PARTIDO QUE LOS MORMONES NUNCA OLVIDARAN.

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El Tazón Holiday de 1980 fue un juego de fútbol americano universitario jugado el 19 de diciembre de 1980 en San Diego California, entre la Universidad Brigham Young y la Universidad Metodista del Sur ante una asistencia de 50,200 espectadores.
Al final de cada temporada (finales de diciembre y principios de enero ) se disputan los llamados “tazones universitarios” (o “colegiales”). Estos Tazones son los juegos finales de futbol americano que coronan el fin de la temporada en las distintas conferencias o ligas universitarias en E.U.A. en los cuales se enfrentan el equipo campeón de una determinada liga en contra de una universidad invitada de otra conferencia .
 Los tazones universitarios se caracterizan por ser toda una fiesta, en la que las universidades participantes hacen todo un despliegue de su infraestructura, llenando el ambiente de bandas de guerra, bastoneras, grupos de animación y un público que se entrega completamente a los equipos de sus universidades, culminando con el choque de ambos equipos o instituciones en la grama
 Este tazón al que nos referimos, el denominado Holiday, fue inicialmente concebido en 1978 para enfrentar al campeón de la Western Athletics Conference o WAC (Conferencia Atlética del Oeste) en contra de una universidad seleccionada de alguna otra conferencia (o liga) invitada. La BYU era el campeón de la WAC y la universidad seleccionada por esta liga para enfrentarla fue nada menos que la Universidad Metodista del Sur representante de la Southwest Conference (Conferencia del Suroeste), dando que asi se enfrentaban no solamente equipos representativos de dos universidades sino que justamente equipos que eran auspiciados por dos instituciones religiosas, generalmente presentadas como no muy amistosas entre ellas.


Ese año de 1980 la BYU era por tercer año consecutivo el campeón de la WAC. Sin embargo la BYU nunca había ganado un juego de tazón en la historia de la escuela, habiendo perdido el Tazón Fiesta de 1974 y el Tazón Tangerine de 1976 y los 2 primeros Tazones Holiday de 78 y 79, en total 4 tazones perdidos, nunca había podido coronar sus campeonatos con un tazón y todo apuntaba a que en 1980, perderían el quinto pues transcurrían 57 minutos de ese memorable juego (de 60 que dura un partido) y la Universidad Metodista aplastaba sin piedad a la BYU por 45 puntos a 25 … pero entonces ocurrió “un verdadero milagro” ante la atónita mirada de los seguidores (y jugadores) de la Universidad Metodista del Sur. …
Los partidos de futbol americano se juegan en 4 tiempos de 15 minutos cada uno, en donde se juega tiempo efectivo, es decir si el balón sale del campo o si hay algún jugador lastimado o si un equipo inicia una serie ofensiva etc.. el reloj se detiene y solo vuelve a correr cuando el balón se pone en juego nuevamente de tal manera que un juego de 60 minutos efectivos se convierte en juegos de mas de 2 horas de duración.
¿Pero porque a ese juego en particular de 1980 le apodaron el Tazón del Milagro?
A lo largo de 57 minutos la defensa de la BYU no había podido contener la ofensiva de la Universidad Metodista la que literalmente estaba arrasando a la BYU.
Cabe aclarar que, en futbol americano, cada anotación tiene un valor de 6 puntos con derecho a intentar un punto extra mediante un gol de campo, de tal manera que si todo sale bien en cada anotación se obtienen 7 puntos.
La BYU iba perdiendo 45 puntos a 25 y para ganar tenia que anotar 3 veces sin perder ningún punto extra … pero existía un gran obstáculo para lograrlo aparte de la poderosa defensa del equipo contrario… tenían que hacerlo en solo 2 minutos y 33 segundos que era todo lo que quedaba del partido.. algo que se antojaba imposible de hacer para cualquier equipo…
¿Anotar 3 veces en 2 minutos y medio? !!Imposible!!! Debido a esto la mayoría de los estudiantes y seguidores de la BYU habían comenzado a abandonar el estadio cuando el marcador estaba 45 a 25 a favor de los Metodistas,. Salian decepcionados y frustrados ante la masacre que sufría su equipo, era imposible que este se levantara faltando tan poquito tiempo, el Quarterbak de la BYU Jim McMahon recriminaba a los seguidores de la BYU por el abandono del estadio…”el juego aun no termina!” les reclamaba.
Sin embargo el milagro empezaba a gestarse, la defensa de la BYU que había sido incapaz de contener a la ofensiva del equipo contrario a lo largo de casi todo el juego empezó a brillar en los últimos minutos.. primero deteniendo la ofensiva y segundo recuperando balones perdidos del adversario o deteniendo despejes cerca de la meta del contrario.
El Quarterback o Mariscal de campo Jim McMahon, el rebelde, dio un pase sumamente complicado de 40 yardas para que el receptor Matt Braga anotara 6 puntos mas para la BYU y con el punto extra el marcador se ponía 45 a 32 faltando 3 minutos para que terminara el juego. Después de la anotación los jugadores especiales de la BYU recuperaron inmediatamente el balón ya que un jugador de la U. Metodista lo soltó en la yarda 50 es decir en la mitad del campo; inmediatamente entra el equipo ofensivo de la BYU y en 3 jugadas McMahon entrega el balón al corredor Scout Philips y este anota otros 6 puntos mas… ahora el marcador estaba 45 a 39 pues la BYU tambien logro hacer el punto extra .. de esta manera solo estaban a 6 puntos de la hazaña.. peeero… el tiempo seguía implacable su marcha y el balón lo tenia la Universidad Metodista quienes lo único que tenían que hacer mientras tuvieran la posesión del balón era consumir todo el tiempo posible para que no le diera tiempo a la BYU de intentar una última anotación que les empatara el juego..
Pero ocurrió el ”milagro” la defensa de la BYU forzó a la ofensiva de la U. Metodista a despejar y Bill Schoepflin de los equipos especiales de la BYU bloqueó la patada de despeje faltando 13 segundos para terminar el partido en la yarda 41 y lo recuperó. Ahora la BYU tenía el balón en su poder y 13 segundos para intentar anotar, Jim McMahon, el rebelde, tenía que recibir, desmarcarse, buscar receptor y lanzar un pase en cuestión de segundos antes que le cayera encima algún defensor contrario… o que se terminara el tiempo. El drama se incrementó porque pasaron 10 segundos y la BYU no pudo avanzar ni una sola yarda en los 2 primeros intentos porque la defensiva contraria los contuvo, pero para su fortuna el balón salió del campo y el reloj se detuvo faltando 3 segundos.. si!, solo 3 segundos de terminar el juego…la BYU tenía una última oportunidad. Esta era la última jugada del partido, si fallaban ya no habría tiempo para mas jugadas y perderían el quinto tazón y la Universidad Metodista del Sur se alzaría con el triunfo….
La última oportunidad inició con un McMahon recibiendo el balón del guardia, retrocede 15 yardas para salir de la bolsa de protección y estando a punto de que un defensor le obstruya el lanzamiento, envía un pase desesperado y dramático de mas de 50 yardas ( 47 metros aproximadamente) que tenía muy altas posibilidades de ser fallido dado que el receptor Clay Brown estaba rodeado por 3 defensores del equipo contrario, sin embargo Brown se elevó entre todos ellos y se quedó milagrosamente con el balón en sus manos en la zona de anotación !!con el reloj en cero!! la BYU había logrado lo que parecía imposible..anotar 3 veces en 2 minutos y medio.. con esa anotación el juego se había empatado 45-45, ahora solo tenía que anotar el punto extra para ganar un juego que prácticamente estaba sentenciado a perder dado que solo 4 minutos antes perdía por paliza …y lo lograron!!!… el milagro estaba consumado y el marcador final quedó 46-45 a favor de la BYU desatando la “locura” entre los jugadores “mormones” como se puede ver en el video ( aunque no todos los jugadores eran “mormones” ,como el propio McMahon que era católico como su padre aunque su mamá si era SUD por eso estudiaba en la BYU).
Algunos comentaristas deportivos de USA consideran este juego como la dada vuelta de un partido “mas grandiosa” en toda la historia del futbol americano universitario.
Me imagino que los que abandonaron el estadio cuando la BYU perdía 45-25 a 3 minutos del final aun se deben de lamentar por su poca fe ya que no pudieron presenciar un “milagro” en vivo.
Otros comentan que ese día 19 de diciembre de 1980 hubo en realidad 2 juegos y no solamente uno, el primer juego duró 56 minutos en donde la Universidad Metodista le dio a la BYU una cátedra de Futbol Americano aniquilándola 45 a 25 y que el segundo partido empezó a partir del minuto 57 en donde la BYU dio una cátedra de coraje y ganas de triunfar anotando 21 puntos sin recibir ninguna contestación
Al finalizar el partido, Ron Meyer, el entrenador en jefe del equipo de Los Mustangs de la Universidad Metodista del Sur comentó:
“Estos mormones creen en milagros. Supongo que todos creemos en ellos. Pero no, este regreso no fue un milagro, fue solamente un juego de fútbol muy duro. Quiero pensar que los milagros son utilizados en cosas más importantes que el fútbol” (dijo el picado, jejejeje). (Articulo publicado en el Deseret News el 20 de diciembre de 1980 y republicado el 3 de diciembre de 2000 por Brad Rock, escritor deportivo en el mismo diario)
El entrenador en Jefe ( Head Coach) de la BYU era el hermano Lavell Edwards quien estuvo al frente del equipo durante 28 años. Actualmente el estadio de la universidad lleva su nombre. Es considerado el sexto entrenador universitario mas ganador de todos los tiempos y en 1984 su equipo de la BYU, Los Cougars, fue considerado el mejor equipo de E.UA. declarándolo campeón nacional. En 2002-2003 el y su esposa sirvieron una misión para la Iglesia en la ciudad de Nueva York por 18 meses en asuntos públicos. En la actualidad es consejero de la organización ASCEND que es una organización humanitaria a nivel mundial.
Dato curioso: La última anotación de la BYU, la increíble que le dio el empate, nació de un pase de un jugador católico, Jim McMahon y fue atrapada por Clay Brown, otro jugador católico..así mucha gente decía que los católicos fueron los que hicieron que la BYU ganara ese juego, sin embargo el hermano Lavell Edwards replicaba “Recuerden que la BYU no ganó sino hasta que nuestro pateador mormón convirtio el punto extra”

3 comentarios:

  1. sweeeeet....
    i love the gospel...

    atte: adriel murillo---

    jas de culiacan.. ;)

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No se pasen con los comentarios plebes,que no sean ofensivos o algo asi.atte Arachim